"El síndrome de la chara azul"



He visto un pájaro azul esta tarde.

Me he parado a verlo bien, porque he pensado de repente, que los pájaros azules son como los perros verdes... No existen.

Pero resulta que sí.

Según Google existe... Cyanocitta cristata... Parece pintado por un mago del pincel.

Me ha mirado y me ha trasmitido una frase...

"Huye. No mires atrás. Huye".

Lógicamente me he creído loco por pensar eso y no he huido.

Hasta que me he percatado de que vivo en España y que ese ave vive en América.

Ha sido entonces cuando he barajado dos opciones...

O bien me estaba volviendo loco y sin remedio o...

Había sido teletransportado a Estados Unidos en un abrir y cerrar de alas.

Y lo he tenido claro.

He ido sin demora al primer centro de salud que me he encontrado.

Allí me han atendido muy bien.

No les ha parecido raro que haya visto un arrendajo. Es más, casi toda la gente allí tenían alguna prenda azul y estampados de pájaros.

He flipado cuando el médico que me ha atendido en la consulta, se ha puesto a hablarme en inglés.

He entendido todo.

Y eso que yo nunca he aprendido ni un solo idioma.

"Respire profundo y cierre los ojos", me ha dicho el sanitario.

Le he hecho caso y al abrir los ojos he visto al médico transformado en chara. Una chara enorme y azul.

Entonces me ha confirmado sus sospechas.

"Tiene usted el síndrome de la chara azul".

Me he extendido una receta y me ha asegurado que no necesito ayuda psiquiátrica ni psicológica.

"¿Entonces la medicina que me he recetado para que es?", Le he preguntado impaciente.

No ha habido respuesta.

He salido aturdido del centro. 

Fuera había mucha luz y todo parecía diferente.

Un chico me ha tirado al suelo y se ha reído de mi:

"You look like a fucking bird friend".

Pero...

¿Qué estaba pasando?

Caí entonces en la cuenta.

Aquella última noche de humano, había estado jugando a un juego en mi consola.

Era un invento realmente macabro y extravagante, pero jugué hasta la madrugada sin pestañear.

"Ha sido todo un sueño. Fruto de mi gran imaginación. Claro que sí".

Pero no.

Otro individuo de pelo cano ha sido más directo conmigo.

"Tienes plumas azules en la cabeza".

Me toqué con dudas y ahí estaban las plumas.

Me estaba convirtiendo en una urraca.

Si ya lo sabía yo.

Tanto tiempo guardando cosas en casa. Acaparando colecciones varias, ropa, electrodomésticos, libros, cuadros... Me estaba pasando factura.

Me quedé inmóvil sin pensar en nada y un tipo muy como yo, se acercó a mí.

Se ha quedado mirándome con cara de bobo.

He visto un pájaro azul esta tarde...


(Carolina Sánchez Molero)

(Imagen tomada de pixabay. Autor: nickfish03)

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