En Otro Planeta

Se abrió la puerta del ascensor y un grupo de pingüinos verdes, salió de su interior. Llevaba tiempo pensando en cómo decirles a mis padres, que la idea de irme a Asetron, era ya una realidad. Vivir en aquel planeta oscuro, me estaba ahogando como si fuera un pez sin agua limpia. Sin embargo, la visión de aquellos seres disfrazados de pingüinos, me hizo recapacitar en mis palabras: - Papá, mamá – Comenzaría mi discurso con tono dúctil y relajado – Mi mayor afán en este universo es ser de utilidad – Respiraría hondo y continuaría hablando – Así que me voy a salvar animales al Ultramundo Cercano… Espero que no os moleste. El Ultramundo estaba a unas pocas horas en los vagones exprés, al lado de nuestra casa. Mis padres creerían tener la oportunidad de verme cada semana y eso suavizaría el primer impacto de mi marcha. Con lo que yo no contaba era, con lo que me esperaba al subir en aquel deteriorado ascensor, hacia el piso de mis padres. Nada más entrar y cerrarse la pue...